Obra de John Tavener del año 1990, para Coro principal, pequeño coro, Campanas de mano y Órgano. Escrita en Nafkisa, Aegina,Grecia, finalizada el 28 de Junio de 1990, es una obra del periodo que se considera el punto “álgido” del “minimalismo sacro” de John Tavener.
He de decir que esta obra a mi parecer, a pesar de que contiene en su mayoría momentos que podrían ser calificados de tonales, agradables al oído, tiene a su vez sorprendentes y exquisitas disonancias, texturas sonaras jugosas y exquisitas y un cierto gusto musical que para mí, la aleja de ser una música “fácil de escuchar”. Tampoco diría que es la música más inaccesible del mundo, pero entiendo que Sir John Tavener se enfade a veces cuando los críticos dicen que su música es fácil y para “amas de casa”.
En mi primer análisis de esta obra, al haberla escuchado completamente (ya que antes había escuchado un fragmento de 3 minutos de la misma) he de decir que como varias obras de Tavener, no va desarrollando la música al estilo de Beethoven, con desarrollos tipo sonata y transformaciones del material musical de una manera progresiva y sofisticada. Aquí tenemos una obra que va “avanzando” por acumulación, por unos episodios que pasan, por “momentos” en términos de Karlheinz Stockhausen. Además esta música está basada en la música de la Iglesia Ortodoxa, en el Canto bizantino y al igual que el Canto Gregoriano y que mucha música “modal” es una música que flota y que no avanza según las leyes de la tonalidad a pesar de tener varios momentos que podríamos decir que están en una tonalidad concreta.
Entonces en la música se suceden momentos en los cuales el órgano toca a una cierta velocidad, solo, con el pedal de órgano haciendo de “ison”, con algunos momentos que no tienen que envidiar a Olivier Messiaen, aunque John Tavener utilice aquí un lenguaje menos “modernista” y disonante. Momentos de tenor y bajo, momentos de Soprano y Alto, momentos que canta solo el tenor, solo la soprano, momentos en los que los bajos dicen una sola palabra con la nota Do ( The Sheperd, The Lamb). Todo esto se da en esta obra.
La obra comienza con las pequeñas campanos de mano acentuando la nota La, mientras que el pequeño coro, con sus tenores y bajos cantan “velichayem tya”, frase en eslavo antiguo que aparece en otra obra de Tavener, en Lamentation, Last Prayer and Exhaltation de finales de los 70, obra corta que recomiendo. Cantan en La mayor en diadas paralelas (terceras) y aparecen todas las notas de la escala mayor de La, excepto el Sol sostenido. Con la ausencia de esa nota y ausencia de cadencia V-I, tenemos un La mayor sin sensación grande de tonalidad. Mientras que el ison se mantiene en La. Este truco lo utiliza bastante Tavener.
Luego aparecen los bajos cantando la palabra Thunder en octavas la nota Do. A continuación el órgano que toca una nota y luego 8 notas rápidas. Do, Do#, Mi, Fa, Sol y volvemos hasta el Do. Este pequeño motivo de órgano lo va desarrollando a lo largo de la obra, simplemente expandiendo el número de notas o contrayendo, con diferentes dinámicas. Suele terminar el fraseo de órgano con un decrecendo desde el ff hasta que se va el sonido.
Después de esta sección de órgano llega otra en la cual canta el coro principal la palabra “Thunder” mientras que el órgano mantiene la nota pedal Do. Aquí no hay cambio de acorde se trata de ir expandiendo a más octavas y más notas el acorde de Do mayor. Pero entre la dinámica ff, la indicación “awesome” and massive, tenemos un claro ejemplo de la sonoridad masiva y grandiosa que busca Tavener, evitando todo desarrollo. Después de este acorde por fin nos movemos un poco con los acordes , pero al ser muy lento el tempo la sensación es de suspensión en el tiempo.
Los acordes en los que se mueve el coro son: Do mayor, Re menor sobre Do y Sol (sin La, la nota quinta), Do mayor, Fa mayor, Do Maj7 (sin la tercera, que es mi), Fa mayor, Re mayor sobre las notas Do y Sol, Fa mayor, Do mayor, y partir de aquí el ison pasa a ser Do en octavas y La, entonces sobre estas notas tenemos, Re mayor, Fa# menor, Re mayor, Re 5 (sin la tercera Fa sostenido) y Re mayor, todo sobre Do y Sol. Aquí cantan “entered her”, para finalizar la frase “Thunder entered her”.
De nuevo tenemos la parte de velychayem tya esta vez metiendo el sol sostenido como tercera de mi, y tenemos toda la escala de La mayor. Al acabar la frase, con las puntuaciones de las campanas de mano, los tenores y los bajos cantan Velychayem Tya, en otro motivo que se repetirá más adelante. En el tenor encontramos: Do#-Mi, La-Do#, Si-Re, Do#-Mi, Re-Fa#, Mi-Sol#, que son las diadas que aparecen justo en el anterior Velychayem Tya. A partir de ahí en retrogradación las terceras, es decir Re-Fa#, Do#-Mi, etcétera. Todo esto sobre una nota pedal La. Mientras que el bajo que hace una melodía canta en dirección contraria a las terceras de los tenores, y a su vez también hace la melodía original y su retrogradación. Es interesante porque vemos como empieza en La mayor, pero aparecen disonancias que no forman parte de la escala de La mayor y la verdad es que inesperadas. El movimiento es: La, subimos a Do, y luego descendemos Si bemol, La, Sol, Fa, y de ahí en retrogradación es decir Sol, La… . Como comprenderéis surgen disonancias como el acorde La-Fa-Mi-Sol#.
“No sound” cantan los bajos en octavas la nota Do, y de nuevo el órgano , tocando desde Do, con 3 bemoles en Mi, La y Si, escala de Do menor. “With uneathly stillness las cantantes femeninas cantan “and made no sound” en una progresión teniendo en cuenta el Do del pedal : Re mayor 7, Do mayor, Sol# menor sobre Do. El coro masculino repite la misma frase en sus tesituras. Y volvemos a Velychayem Tya. En el cual tenemos una tercera más, esta vez Fa#-La y en el movimiento descendente el Sol es natural, Mi-Sol. La segunda vez el tenor canta las mismas terceras solo que primero el Mi-sol, y después de Fa#-La, Mi-Sol#, mientras que el bajo vuelve a cantar una melodía y su retrogradación con una pequeña variación: La, subimos a Do, descendemos Si bemol, La, Sol, Fa sostenido, Mi (¿Aire octatónico?), y luego ascendiendo Fa, Sol, La, Si bemol, Do. Y el tercer velychayem tya vuelve a ser en La mayor.
“The sheperd” cantan los bajos en Do. El órgano toca rápidas notas Do, Do#, Mi, Fa, Sol, La bemol, Si bemol y momentos en los que toca una escala solo con el Mi y el Si bemol, desde Do. Hasta aquí se han ido repitiendo y expandido muy poquito todas las secciones, y justo al acabar esta sección de órgano….
¡Explosión de voces!. “There entered the sheperd of all”. Un acorde masivo un tanto disonante, de grave a agudo: Do-Sol, Do-Re, Do-Re, Fa#-La (todas esas notas a la vez). Una especie de Re mayor con las notas añadidas Do y Sol….(¿poliacorde Re mayor sobre Do mayor?. En the sheperd of all tenemos el movimiento de terceras en las Sopranos, mientras que otras Sopranos mantienen Mi-Sol, los bajos mantienen Do, Do una octava más aguda y Sol una quinta más aguda, los tenores un Mi agudo y las Alto un Sol. A su vez hay Tenores y altos que tienen movimiento y sobre ese gran “ison” que es el acorde de Do mayor que se sostiene por una tesitura enorme entre todas las voces se mueve notas como el Si bemol, el sol sostenido, Mi bemol-Sol, Re-Fa#, Re bemol-Fa, movimientos cromáticos abundan en esta parte con su abundante disonancia solo “atenuada” por la dinámica en pp de todas las voces.
Volvemos a tener la parte de Velychaem Tya (“We magnify Thee” = Te magnificamos) justo en el ecuador del tema, en la segunda vez se añaden las Soprano y las alto con las ciertas disonancias producidas por el movimiento contrario y por notas ajenas a La mayor (fa-mi-sol sostenido, como ejemplo de acorde disonante formado). Como Tavener utiliza una intensidad más bien suave hace que las disonancias sean más suaves y sabrosas, “más fáciles” de llevar para el oído, aunque creo que son en estos puntos en los cuales se ve su “parte modernista” o “postmodernista” mal que le pese a él. Tenor y Bajos, después Sopranos y Altos, se repite este proceso.
Y de nuevo “sheperd” cantado por los bajos, y el órgano en sus movimientos rápidos. Esa parte finaliza con un órgano tocando stacatto, las notas que parecen punzantes o como gotas de agua en movimiento contrario de Do a Sol con el Fa sostenido y de Sol a Do descendente también con el Fa sostenido. El coro se une al órgano cantando en griego “amén”. Es un momento de epifanía, un momento en el cual la música dice que sí, da el visto bueno al “trueno” que entra en ella (en este caso lo que San Efrem dice de la maternidad de la virgen María como trueno que entra en ella sin hacer ruido, el pastor de todos que es el cordero, que es la traducción de todo el texto).
El velychaem tya aparece ya en una textura densa y completa, rellenando el espacio entre los bajos y las Soprano. La intensidad ya es fuerte, con este recurso aumenta más la sensación de poder llegar a un clímax, a un clímax paradójicamente sin haber tenido mucho desarrollo, en el cual la alternancia de partes es la constante, “velychaem tya”- bajos cantando una palabra-órgano y poco más.
“The Lamb” de nuevo en do, de nuevo la parte de órgano que siempre aparece con alguna pequeña diferencia ya sea en intensidad o con alguna nota más o menos. Las escalas son de tipo oriental, con varios semitonos y segundas aumentadas o terceras menores (do# - mi, mi-fa, etcétera).
Y aquí llegan esos 3 últimos minutos que me engancharon a la obra. Fueron unos minutos que resumen perfectamente la obra y la cual tiene poco más “musicalmente hablando”, esta música no trata de desarrollar mucho, las emociones vienen por los momentos, por la repetición, por esa sensación de estatismo de cada minuto, por esa elevación hacia el cielo que quiere transmitir esta música. “The Lamb” primero con un masivo movimiento de Do mayor y luego moviendo las voces con el fa sostenido en el “bleating as he comes forth” rememorando el momento anterior del órgano con stacatto aunque aquí no aparece ese órgano, simplemente se rememora esa “tonalidad” o “modalidad”.
Y en fortísimo un Velychaem tya junto con el órgano esta vez, en el cual se consigue un clímax que mezcla sonoridades de acordes mayores con disonancias, La mayor con notas extrañas a la tonalidad, esto unido al órgano que tiene como orden añadir ’32 trombones (que significa que añaden un sonido más grave 3 octavas si no recuerdo mal), el efecto es devastador. Depende de cómo lo oigas puede sonar muy disonante o como un clímax final.
Me gustaría comentar la parte del órgano: con un do como nota pedal, toca los siguientes acordes (la mayor, do-do#-la-do#, si bemol-re-si-re, la mayor, sol-fa#-re-fa#, y a partir de aquí en retrogradación aunque solo en acordes, rítmicamente no es una retrogradación perfecta) . Las voces siguen estos mismos acordes.
Como coda “The Sacrifical Lamb” en el cual un tenor solista canta en estilo bizantino sobre un coro de tenor y bajo suave (velychaem tya), “bleating” en estilo bizantino, mi, re#, fa, sol#, la, do# y algún pequeño microtono de sol (quizás más bemol que sol sin llegar a ser sol bemol). El tema termina con un “thunder” en do por parte de los bajos.
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